El cóctel montañero nace como homenaje
Este cóctel no busca impresionar. Busca recordar. Es un homenaje a los montañeros, a Don Efra y a los ingredientes humildes que han sido ignorados por años y que hoy reclaman su lugar con orgullo.
Tapetusa, guayaba y agua tónica se unen para representar cultura, territorio y memoria. Tres ingredientes simples que juntos cuentan quiénes somos.
Reivindicar ingredientes que hicieron país
Cada componente del cóctel carga una historia profunda y necesaria.
- La Tapetusa como destilado campesino perseguido y resistido
- El jugo de guayaba injustamente visto como bebida menor
- El agua tónica y la quinina como legado medicinal y exportador
En un solo sorbo aparecen la panela y el guarapo. El dulce y lo agrio de la guayaba. El amargor burbujeante de la quinina que equilibra y despierta.
Un viaje sensorial por Colombia
Este cóctel es territorio líquido. La Tapetusa nace en cañaduzales entre montañas y trapiches. La guayaba crece libre en caminos de mulas y riberas. La quinina brota cerca de selvas y ríos donde el amargor también cura.
Sentir este cóctel es recorrer Colombia con el paladar. Es Antioquia servida con respeto, identidad y conciencia.
Preparación sugerida
- Vaso con hielo
- Una copa de Tapetusa Don Efra
- Media copa de syrup de guayaba
- Media lata de agua tónica
Si este cóctel te hizo sentir el territorio, cuéntame con quién lo compartirías y difunde esta historia para que más personas prueben Colombia en un sorbo.

